Una pérdida de visión súbita — ya sea total, parcial, central o periférica — es una urgencia oftalmológica mayor. Sea cual sea la causa, cada minuto sin tratamiento puede traducirse en secuelas visuales definitivas.
¿Qué se entiende por pérdida de visión súbita?
Se habla de pérdida de visión súbita cuando la agudeza visual disminuye de forma brusca, en segundos, minutos u horas, sin traumatismo directo del ojo. Puede afectar:
- La visión central (dificultad para leer, para reconocer rostros)
- La visión periférica (campo visual reducido de un lado)
- Un sector completo del campo visual (cuadrante o hemicampo)
- La totalidad de la visión de un ojo (ceguera monocular transitoria o permanente)
¿Cuáles son las causas de una pérdida de visión súbita?
Las etiologías son numerosas y varían según la edad, los antecedentes y la presentación:
- Oclusión arterial retiniana: obstrucción de la arteria central de la retina o de una rama. Es el equivalente ocular de un ictus. El tratamiento debe ser inmediato.
- Oclusión venosa retiniana: trombosis de una vena retiniana que provoca una disminución brusca de la visión, frecuentemente asociada a hemorragias retinianas.
- Desprendimiento de retina con afectación macular: cuando la mácula se desprende, la visión central desaparece rápidamente.
- Hemorragia vítrea masiva: la sangre invade el vítreo, reduciendo la agudeza visual a la percepción de movimientos o de la luz.
- DMAE húmeda en brote agudo: un neovaso subretiniano puede provocar una hemorragia súbita que afecta a la mácula.
- Neuritis óptica: inflamación del nervio óptico, frecuentemente asociada a la esclerosis múltiple.
Pérdida de visión súbita: una urgencia absoluta
En caso de oclusión arterial retiniana en particular, la ventana terapéutica es de unas pocas horas. La retina isquémica solo sobrevive aproximadamente 90 minutos sin irrigación. Pasado ese plazo, los daños son irreversibles. Lo mismo ocurre con el desprendimiento de retina que alcanza la mácula.
No espere nunca al día siguiente. Contacte inmediatamente con un oftalmólogo o acuda a urgencias oftalmológicas.
Para profundizar
Consulte el artículo completo del Dr. Julien Gozlan: OVCR: tratamiento de una oclusión venosa retiniana
¿Qué tratamiento según la causa?
- Oclusión arterial: masaje ocular, paracentesis, oxigenoterapia hiperbárica en ciertos casos, tratamiento cardiovascular asociado.
- Oclusión venosa: inyecciones intravítreas de anti-VEGF para tratar el edema macular.
- Desprendimiento de retina: cirugía de urgencia (vitrectomía o cerclaje).
- Hemorragia vítrea: vigilancia o vitrectomía según la evolución.
- DMAE húmeda: inyección intravítrea de anti-VEGF de urgencia.
Preguntas frecuentes
¿Puede una pérdida de visión transitoria preceder a una pérdida permanente?
Sí. Una amaurosis fugaz (pérdida de visión temporal de un ojo, como un velo que desciende y luego sube en segundos o minutos) es a menudo el signo precursor de una oclusión arterial y debe considerarse como una urgencia neurológica y oftalmológica.
¿Puede la pérdida de visión súbita afectar a ambos ojos a la vez?
Una afectación bilateral simultánea orienta más bien hacia una causa neurológica (ictus occipital, hipertensión grave). Una afectación unilateral orienta más hacia una causa retiniana o del nervio óptico. En ambos casos, la urgencia es la misma.
¿Se puede recuperar una visión normal tras una pérdida súbita?
Depende de la causa y de la rapidez del tratamiento. Una oclusión arterial tratada en los primeros 90 minutos puede permitir una recuperación parcial. Un desprendimiento de retina operado antes de que la mácula se haya desprendido ofrece excelentes resultados visuales en la mayoría de los casos.
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El Dr. Julien Gozlan le responde en pocos minutos.